404 found → Cultural rage: Grupo 4. Innovación

De Galaxxia
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
El tarot que decidió nuestra precariedad.

En el marco de 404 found → Cultural rage: Taller de politización del error y edición online en procesos de creación cultural contemporánea, nuestro grupo de trabajo, compuesto por Elena L, Zhen y Julia, generó un proyecto cultural en torno a la innovación.

Proyecto

Las premisas iniciales fueron: una pieza itinerante, un presupuesto de 5000€ (al final) y 0 solvencia de la persona jurídica.

Partiendo de estas características se decidió hacer un proyecto transdisciplinar que hibridara el trabajo cultural, la psicología y la nutrición. Se propuso realizar un estudio de campo en diversas ciudades de la península en torno a el estado psíquico y físico de trabajadores culturales, generando un archivo a modo de cartografía de las problemáticas del trabajo. El objetivo final es la producción de una pieza de formato editorial donde archivar los datos.

Reflexiones y pensamientos

Cuando comparamos los proyectos, nos dimos cuenta de que todos tenían problemas en común: la explotación del trabajo y la autoexplotación que nos hacemos a nosotres mismes.

Uno de los problemas que notamos es que subestimamos nuestro propio trabajo en comparación con el de otras personas a las que queríamos pagar. Debido a nuestra falta de experiencia, a veces ignoramos nuestras propias necesidades y derechos antes de que la institución lo haga. Nos dimos cuenta de que no confiamos en manejar grandes sumas de dinero o en ajustar los honorarios según las horas trabajadas.

Por ejemplo, en nuestro proyecto de 6 meses, suponíamos que cada uno de nosotres recibiría 100€ al final. Pero si dividimos ese dinero por los meses de trabajo, estaríamos cobrando unos 16€ al mes, lo cual no es suficiente para vivir (ni hacer la compra de una semana) 🤡.

Pensamientos (muy personales)

Me alegro de que mis problemas no dependan directamente de mi fracaso sino de un fracaso colectivo al que se nos predestina (capitalismo). A pesar de no alegrarme de la desgracia ajena, me siento acompañada y al menos no me culpabilizo.
El aprendizaje colectivo avanza de manera más acertada y rápida que cuando pensamos o producimos de manera individualista.